STREETXO, VANGUARDIA O MORIR



¿Escribir con las sensaciones aún a flor de piel es bueno o malo? ¿Cuánta objetividad puede haber en ello?

Haber probado algo el domingo y que hoy jueves, aún tengas ese gusanillo dentro, puede ser un indicativo bastante revelador.

Cuando hablamos de arte, normalmente vamos más allá de una técnica y de una norma; lo bueno son las sensaciones que te reporta la obra de arte en sí.  El lunes os hablé del arte y los artistas (que podrás recordar pinchando Aquí) y se me olvidó comentar mi manifestación artística favorita, junto con la música, la cocina.

Entiendo más bien poco de técnicas, es verdad que Master Chef ha abierto para mí un mundo que encuentro apasionante, pero de lo que entiendo un poco más es de sabores. Con una madre amante de la gastronomía y por tanto cocinera y repostera (en sus ratos de ocio) de altísimo nivel, mis hermanas y yo hemos sido educadas con un paladar, a veces muy tonto, porque aunque abiertas a probar TODO, la satisfacción, sobre todo ahora que hay tantos sitios de moda, tan aclamados y tan guays, no es la esperada, y claro recibes miradas raras de otros comensales. ( Es decir, que lo qu le gusta a la mayoría, a veces a mi no).

Este post está pendiente desde hace meses, cuando lo probé por primera vez, pero ya no puedo esperar más o exploto. Quedarse tanta grandeza para uno me parece egoísta y además no me puedo aguantar.  Y no sólo eso, pese a que el espacio lleva abierto bastante tiempo, han inaugurado local hace poco más de una semana, con unos vecinos de nivel. Así que: ¡estamos de actualidad!

¡Por Dios cuantas vueltas estoy dando!



Os hablo de StreetXo, la versión “callejera” de DiverXo, por si alguien en el mundo no sabe que es, es el único restaurante de Madrid (hasta la fecha) con 3 estrellas Michelin. La crítica experta está ganada. 


Con semejantes credenciales, parece que todo está ganado, aún así es bueno comprobar por uno mismo las cosas, porque nunca se sabe, además que el chef puede ser la bomba, pero una vez pruebas los platos, ni fu ni fa…

Elegida la compañía, (la mejor, sobre todo para planes gastronómicos, ya que de esto sabe un rato) solo nos hacía falta el día. Como es costumbre fue algo improvisado e inesperado, pensábamos irnos fuera de Madrid ya que había un sol radiante y coincidía un domingo de libranza para él. Pero el destino nos tenía preparado algo mejor. Nos plantamos en Callao, subimos a la novena planta de “El Corte Inglés” y nos hicimos hueco en la abarrotada barra. 

Voy a  recordar eternamente la sensación de tener el primer bocado del Sandwich Club, en mi boca.  Un festival para las papilas gustativas… Y eso sólo crecía a medida que nos ponían lienzos delante.  Ambos nos enamoramos, flipamos, nos entusiasmamos…

Domingo 18 de Enero, mismo concepto, distinta ubicación y algunas diferencias con respecto al local. Esperando en la cola para entrar, te atiende alguien con una especie de camisa de fuerza.  Al rato comprobaremos que no es el único, los cocineros también la llevan.

Sin mirar la carta, ya sabes que no estás en un sito normal. La música (musicón del bueno) a todo trapo, esos cocineros que como si de una coreografía estudiada se tratara, se mueven con ligereza y exactitud en la cocina (eje central del restaurante) y comparten experiencia con los comensales que estamos en la barra que les rodea. Los escritos de la pared (VANGUARDIA O MORIR)  y el cristal sobre la barra, los taburetes formados con cajas de plástico…. 

La calle onírica de Dabiz Muñoz es bestial.  Llega el momento de pedir y un cocinero te toma nota, te recomienda si así lo solicitas…  curiosa la energía y la magnífica predisposición de éste.

Se acerca el primer “lienzo” (porque no son platos, son lienzos), y tras la explicación de en qué consiste y si es preciso, cómo se come,  pasamos a la cata: SIN PALABRAS (a pesar de ser  uno de los pocos platos que viene de Callao y ya conocido por mí, me volví a quedar sin palabras). Los lienzos seguían llegando y la explosión de sabores se apoderaba de mí, haciéndome llegar a un estado cercano al cataclismo más espectacular.( pero para bien, claro).



Yo le doy un 20 a todo, pero quisiera destacar la amabilidad, desparpajo y buena voluntad de los cocineros (incluido el Chef) a pesar de las horas… (nos tomaron nota a las 16.30 y el último plato lo pedimos a las 17.30).

Pero a parte de lo gastronómico del tema, es una oda a la valentía, a arriesgarse, a poner el punto diferente, mezclandolo por supuesto con talento y mucho trabajo. No hay más que ver la cresta, o pendientes del chef, del jefe del cotarro, para ver que no necesitó seguir lo establecido para triunfar como un loco. Me encanta ese punto transguesor no sólo en la comida, sino en quienes forman el equipo. Ser uno mismo SIEMPRE, le pese a quien le pese y encima callar todas las bocas cuando consigues un éxito abrumador. 


¡OLÉ!


Evidentemente ni StreetXo (DiverXo es otro tipo de experiencia),ni David Muñoz, necesitan que una humilde servidora hable de ellos, tienen al público y los expertos de su lado,(como es lógico). Yo no lo hago por ellos, obviamente. Lo recomiendo por ti que me estás leyendo. Por ti que dedicas tiempo a leerme, que compartes mis escritos por las redes sociales o a través del boca a boca y que habéis aumentado a unas 100 visitas diarias este blog (y me hace inmensamente feliz). 


Muchos habréis oído hablar de este lugar, otros tantos habréis estado, otros puede que sea la primera vez que oigan hablar del tema(los menos). 


Algunos seréis especialitos con los sabores:"es que a mi las especias no me gustan"... Yo ODIO el cilantro, lo odio con todas mis fuerzas y un gran numero de platos lo lleva y  aquí me tenéis, rebañando los platos; A otros os es difícil salir de un buen chuletón, yo amo el chuletón, el cordero, cualquier arroz tradicional, me decanto por los sabores de toda la vida frente a lo "moderno" , pero no te hablo de que vayas a comer o a cenar, te hablo de que vivas una experiencia al más alto nivel gastronómico, sonoro y visual a un precio de risa. ¡Al menos una vez en la vida lo tienes que probar! 


Es una explosión de sabores...




Una explosión para los sentidos... 

StreetXo se encuentra en la calle Serrano 52, en la séptima planta del Corte Ingles (esquina con Ayala) Funciona sin reserva, aunque seas ministro, esperas tu turno, cosa que me apasiona. 


¡Espero que lo disfrutes!  



       

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